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Invitación a abstraer(te).

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Invitación a abstraer(te). Te invito a salir, ¿vienes?

Las matemáticas, ciencia de la abstracción, se abstraen a sí mismas para desaparecer de lo que hacen aparecer. Se construyen acordes y arpegios en la figuración de notas musicales. Un pentagrama lineal, cinco, que abarca la infinitud cuando se configura onda sonora. Habla la matemática de vectores. Líneas, dos, cruzadas, perpendiculares, que dividen el espacio en cuatro cuadrantes. Cuatro cuadrículas que a su vez se subdividirán para multiplicar. Conceptos lineales matemáticos que abren los espacios. Así, Brassai se transforma en el álgebra vectorial de un arquitecto espacial. Una imagen que divide espacios para multiplicarnos la sensación del plano. Un viaje que hacer de menos a más, de más a menos, de lo visto despareciendo en lo que no vemos, o no veríamos de quedarnos anclados en el cruce bilineal de perpendiculares. La rectitud de un ángulo y la creación de senos y cosenos. El deambular de números que se curvan para traspasar en elipses o parábolas los 90º de cada cuadrante.

Primera división de luz y sombra, de claroscuro pictórico. Una mesa negra en base. Un espejo que recoge y expulsa la luz. Primera división en los ojos. División que multiplica la sensación de plano cero. Lo que hay.  Una mesa, una pareja, una pared de espejo. Base negra que conoce cómo nuestra pupila se amplia, agranda su apertura en la escasez de luz para dejar pasar. Mecanismo conocido y matemático que aparece plasmado. Base negra que facilita el mecanismo de necesidad conocido. El ojo va a mirar donde más luz hay. Base negra generosa que existe para multiplicarte en su desaparecerse. Una invitación a la mirada, realizada sutilmente, tanto que, es posible que olvidemos esa mesa negra del espacio lo que hay. Estamos en el plano de la luz. Los espejos que la recogen y la expulsan. Refracción y reflexión. Sobre el fondo blanco de un papel de arquitecto, se hacen las dos líneas perpendiculares que dividen el espacio para multiplicarlo.

Sucede en cada subdivisión de las divisiones. Sucede en las partes traseras de las cabezas enfrentadas ante las caras. Una vez. Y otra. Igual pero diferente. Intercalándose y agrandando en lo que no se ve y en otro modo sí. Una vez tapado. Otra vez resuelto lo tapado y escondido lo antes visto. Una vez la mirada de ella desconociendo cómo él le devuelve el mirarse. Otra vez resolver cómo la mira él. Así, cada cuadrante puede leerse individual y ser incógnita aislada. Y se pueden leer los cuadrantes unidos y visualizar un conjunto que da volumen a la historia de cada parte. El todo que suma cada una de las partes. Las partes. Sumándose para hacer un todo.

Cada parte del plano que construyen las cuatro unidades del ancho, alto, largo, profundo, lo realizan en luz también. Como si la suma de ellas hicieran el ser de la oscuridad y la luz.

Cuatro partes de un espejo. Y una parte externa a él. Diagonal. Oblicua. Principal. Secundaria. La mesa nos coloca en ella como ‘lo que hay’. El ojo sitúa a las cinco en el todo que redefine la historia para completarla. Multiplicación de divisiones unificadas en LaHistoria que se lee.

Momento magia en la generosidad de la base negra que redirige y amplifica la pupila. Cuando los ojos se hacen a la falta de luz, captan el más mínimo destello. Reflejo de taza y cucharilla, tenue, desapercibido, pero ahí. En ese lugar que es la oscuridad. En el decirnos que nuestro ojo se ha hecho a la falta y recoge, aun en lo que se hizo para no ser más que base de dirección a lo multiplicado, el más pequeño de los destellos. El de un objeto que simplemente se posa. El de un objeto que refleja al que sujeta posado sobre ella. Mesa, taza, lechera. Objetos sujetos de otra historia en otro espacio. Álgebra matemática abstracta. Deformidad de las formas. Deconstrucción simplificada. Complejidad básica en la naturalidad de cuanto sucede para una historia a leer. Lo sencillo resultante de la unión de mecanismos. Y el ojo de quien lo captó haciéndonos entrar, que es salir. Brassai.

 

El negro, tan denostado, ese color que hace que los colores sean. En fin.

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